LA CRÍTICA ARTÍSTICA

La Historia trata de lo que ya pasó, el Arte abarca también lo que está ocurriendo, es decir que vive constantemente en el pasado y el presente.Su formación fue compleja y, hasta el siglo XVIII, paralela a la que originó la Arqueología, que nos presenta civilizaciones vivas en otro tiempo, pero ya completamente canceladas.
En Arte hay que llegar a Winckelmann para hallar los principios de su fundamentación científica, juntamente con la ciencia arqueológica, de la que fue inseparable en tiempos anteriores.

Winckelmann dotó a la Historia del Arte de su verdadero carácter al sacar consecuencias de las obras, es decir, al criticarlas.
Sin crítica no hay comprensión del Arte, pero téngase en cuenta que esta crítica no es vulgar, la de un hombre que da su opinión, más o menos acertada y fundamentada.

 

 

 

La crítica artística es el análisis profundo de todo lo que se oculta tras las formas visibles

 

 

La Historia trata de lo que ya pasó, el Arte abarca también lo que está ocurriendo, es decir que vive constantemente en el pasado y el presente

 

La crítica artística es el análisis profundo de todo lo que se oculta tras las formas visibles, desde la composición hasta el contenido emocional, las relaciones con la época en que fue creada, todo debidamente sistematizado con arreglo a unas normas en las que volvemos a encontrar sistemas y opiniones muy diferentes según las épocas y escuelas. El Arte utiliza en su tarea investigadora una serie de métodos muy complejos, en gran parte prestados por otras ciencias. En primer lugar el histórico de análisis de documentos y toda clase de escritos, imprescindibles para situar a obras y artistas en su momento y relaciones precisas.

Igualmente recurre a los procedimientos arqueológicos cuando el período que estudia no tiene carácter histórico o son insuficientes los métodos anteriores. Las ciencias filosóficas, particularmente la Psicología y la Estética, son auxiliares indispensables.
Sin embargo, no deben confundirse estos procedimientos y disciplinas con el verdadero Arte, pues todos ellos preparan en realidad los caminos del arte, al que suministran datos y procedimientos de juicio, que sirven luego de base de elaboración artística.
Hay otros métodos más propiamente artísticos, como son los especializados en la determinación de estilos, escuelas, autores, épocas y otros detalles muy interesantes. Generalmente parten del análisis detallado de las características de las piezas conocidas y su aplicación a otras dudosas. Este sistema es el favorito de los llamados “conocedores” (aficionados, coleccionistas, anticuarios, personal técnico de museos).

Sin despreciar todos estos métodos, que son auxilios preciosos e imprescindibles, el verdaderamente artístico es el crítico en el sentido profundo antes definido.
Cuando el investigador dispone de todos los datos necesarios, procurados por los procedimientos que sea, debe penetrar en la esencia profunda de la obra para llegar al espíritu de su creador y comprender su mensaje, que en último término es la verdadera esencia del Arte.
En cuanto a las fuentes del Arte consisten para el creador en el mundo que le rodea y en sus propias intuiciones; para el historiador y el crítico, se hallan ante todo en las obras mismas y luego en los documentos, excavaciones, museos, colecciones, escritos, caso semejante al de la Arqueología.

Por sus complejos aspectos teóricos y prácticos, activos y pasivos, la preparación artística se realiza en un doble sentido: academias y escuelas destinadas a la formación de los artistas, y estudios conducentes a la preparación de historiadores y críticos, ligados generalmente a las Universidades y, en algunos países , a centros especiales de docencia y perfeccionamiento como Institutos de Arte.

 
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