Interferencias en el arte del niño
Ayudar al niño en su arte
Elogios y Críticas
Fomento de la actividad artística
Algunos problemas con respecto al arte en la infancia
 
 

Hay niños que dibujan pero no les gusta hablar, tienen un pobre vocabulario, se expresan mediante sus imágenes en el papel, pero están restringidos para hablar con los demás, limitados en su expresión verbal. Su expresión pictórica debe ser utilizada como estímulo para su expresión oral, si hacemos un hábito el preguntarle para que hablen de sus trabajos, es muy posible que gradualmente rompan su limitación verbal.
Otros hablan mucho de cosas que no se ven en sus trabajos, cuando se sientan a pintar no pueden pensar en cómo son las cosas, ni pueden concentrarse suficientemente en sus trabajos. Sin embargo, al hablar, se les ocurren muchas cosas asociadas con lo que hacen y que nunca hubiésemos sospechado al mirar sus dibujos, no hay ningún inconveniente en preguntarles a qué se refieren y pedirles que cuando vuelvan a pintar se cuenten lo que imaginan y pinten todo lo que han pensado o dicho.
Algunos niños, dibujan constantemente las mismas cosas, puede ser porque están específicamente interesados en eso, o no tengan bastante flexibilidad para inventar, explorar e imaginar otras cosas. Preguntas hechas de tanto en tanto, pueden ayudarlos a adaptar sus pensamientos al ambiente para adquirir una mayor flexibilidad; pasar a otros tipos de materiales de trabajo, proveerlos de arcilla, puede bastar para que cesen sus repeticiones rígidas, con la arcilla, el concepto a representar puede ser cambiado continuamente. Cuanto mayor sea la flexibilidad que desenvuelvan, tanto mayor será la conciencia que adquieran del sentido del arte.
Si un niño se expresa en forma descuidada o desaliñada, puede ser por una causa física, relacionada con su coordinación o visión, o por falta de deseo de expresarse más limpiamente o con exactitud en su trabajo de arte; puede ser una forma de reacción del niño respecto a su medio, o una falta de interés por su trabajo. Si el niño llega a descubrir que los demás no pueden entenderlo porque su lenguaje expresa pobremente lo que quiere decir, seguramente tratará, según sea la importancia del mensaje que desea transmitir, de expresarse de alguna manera que permita entenderlo. Cuanto más importancia tenga para él el ser comprendido, con tanta mayor fuerza intentará hacerse entender.
Puede suceder que haya niños que no sepan qué dibujar o pintar, tal vez porque no se han resuelto por el tema que desean tratar o porque no hayan tenido experiencias de intensidad suficiente como para poder utilizarlas. Para ayudarlos, es necesario saber que hay temas mejores que otros para estimular su expresión creadora, los que contienen sentimientos o experiencias en sí, son mejores que los que proponen simples descripciones.