Sindrome del nido vacio
La familia es como un organismo vivo, dinámica y cambiante, atraviesa varias etapas evolutivas, cada una de ellas con características particulares. Una etapa significativa, es cuando los hijos se emancipan y abandonan el hogar.
Resulta particularmente desestabilizante para los padres, quienes se encuentran de pronto ante el espacio o el sindrome del nido vacio, que por tanto tiempo llenaron los hijos, generándose sentimientos de extrañeza, nostalgia, soledad, pérdida. La pareja vuelve a estar a solas, pero han cambiado, las vivencias, los nuevos roles, los años, produjeron modificaciones en ellos, ambos maduraron de formas diferentes, deben reacomodarse, aprender a llenar los huecos, acortar las distancias entre ellos.
En los casos en que los padres hicieron de la familia el centro de su vida, se produce un estado depresivo, de desmotivación, ensimismamiento, tristeza, desolación, que se conoce como “Síndrome del nido vacío”.
Es una crisis personal, que puede provocar fatiga, problemas sexuales, ansiedad, desinterés por las actividades cotidianas
El Síndrome del nido vacío afecta fundamentalmente a las mujeres, pues tradicionalmente han sido las encargadas de velar por el hogar y la familia, postergando sus intereses en bien de los demás. El sentimiento de vacío, de inutilidad, se apodera de ellas y se encuentran de pronto, con mucho tiempo libre que no saben cómo aprovechar, y tampoco les motiva el hacerlo. El mundo que conocían ha cambiado y deben adaptarse.
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