- La gota de aceite de Millikan
En 1909 el físico americano Robert A. Millikan logró la primer medida directa de la carga de un único electrón. Utilizando un atomizador de perfume que tenía arriba y abajo discos metálicos conectados a una batería, uno positivo y uno negativo roció con pequeñas gota de aceite el recipiente transparente. Cada gota adquirió una pequeña carga de electricidad estática cuando viajaba a través del aire y su velocidad podía ser controlada con el cambio de voltaje. Con el espacio entre los discos ionizado por radiación los electrones del aire se enlazan a las gotitas de aceite dotándolas de carga negativa. Cambiando el voltaje observó entonces que la carga sólo puede tener ciertos valores fijos, siendo la más pequeña de esas porciones la carga de un único electrón.
- Descomposición de la luz solar
El famoso científico ingles Isaac Newton demostró que la luz solar blanca, al contrario de ser la forma de luz más pura, como sostenía Aristóteles, estaba compuesta por 7 colores. El experimentó consistió en proyectar un haz de luz solar a través de un prisma de cristal sobre una pared. El resultado fue la aparición de los colores , naranja, amarillo, verde, azul, añil, violeta y las graduaciones intermedias. Si bien la gente ya conocía los arco iris, estos era considerados preciosas aberraciones.
- Young y la interferencia de luz
Se consideraba que la luz estaba compuesta por partículas en lugar de ondas, pero en 1803 el ingles Thomas Young demostró todo lo contrario. Young realizó un agujero en un obturador, lo cubrió con una gruesa pieza de papel punteada con pequeños agujeros de alfiler y usó un espejo para hacer pasar el delgado haz de luz a través de el. Entonces tomó un "trocito de una carta, de alrededor de 0,847 milímetros de grosor " y lo mantuvo de canto en el camino del haz, dividiéndolo en dos. De esta manera obtuvo una sombra que alterna bandas de claridad y oscuridad, propio de una naturaleza ondulatoria.
- La barra de torsión de Cavendish
En 1797 el ingles Henry Cavendish logró conocer el valor de la constante gravitacional G mediante este simple experimento. Consistió básicamente en el uso de una balanza de torsión que era un alambre estirado que soportaba pesos esféricos. La atracción entre los pesos provocó un pequeño giro en el alambre que permitía calcular, por primera vez calcular el valor de la constante gravitacional G que luego permitiría el cálculo de la masa terrestre.
- Los experimentos cientificos de la medida de la circunferencia de la tierra por Erastóstenes
Erastótenes, que nació en el 276 AC observó que a las 12 del mediodía del día del solsticio de verano, los rayos del sol caían verticalmente en Syene mientras que a 800 km, en Alejandría, el mismo día a la misma hora formaban un ángulo de 7 grados.
Esto le permitió calcular la circunferencia de la Tierra. Hoy en día que su calculo puede tener entre un 0,5 y un 17% de error.
- Bolas rodantes sobre planos inclinados
Galileo tomó una tabla de unos 6 metros de largo por 25 centímetros de ancho y realizó un surco tan derecho y pronunciado como le fue posible por el centro y hacia abajo. Luego inclinó el plano haciendo rodar las bolas sobre ella midiendo el tiempo que les tomaba el descenso. Así fue cambiando la inclinación del plano y comprobó que la distancia que recorrida es proporcional al cuadrado del tiempo. Esto es por que las bolas están constantemente aceleradas por la gravedad.
- El descubrimiento del núcleo
Durante mucho tiempo se creyó que el átomo estaba formado por un triturado de elementos de carga eléctrica positiva con los electrones empotrados en el, conocido como el modelo del “pudín de ciruelas”. Ernest Rutheford y su asistente realizaron un experimento disparando partículas alfa contra una fina lámina de oro y para su sorpresa un pequeño porcentaje de ellas rebotaron. La conclusión de Rutheford y aceptada hasta hoy es que la masa de los átomos tenía que estar concentrada en un pequeño núcleo con los electrones flotando a su alrededor
- El péndulo de Foucault
En París, en 1851 el francés Jean-Bernard-Léon Foucault suspendió una bola de 28 kilos desde la cúpula del Panteón y la puso en movimiento. Le enganchó además una aguja a la bola y le colocó tierra mojada debajo. El resultado fue que el péndulo parecía rotar, dejando trazos ligeramente distintos en cada balanceo. Lo que se movía no era el péndulo sino el suelo y demostrando así que la tierra gira sobre su eje. |