jardineria
Arboles frutales
 
 

Arboles Frutales

arboles frutalesEspontáneo en los bosques, el arándano como uno de nuestros arboles frutales puede ser cultivado con un discreto éxito también en jardín y en huerto. Sus frutos son muy apreciados, no sólo por su exquisito sabor y por su perfume fresco, sino también por sus propiedades medicinales.

Es muy interesante la nueva variedad de arándanos gigantes americanos que producen frutos del grosor de las cerezas, dulces y jugosos, particularmente adecuados para ser consumidos frescos.No son plantas fáciles.

Es evidente que los arándanos no son plantas para cultivar en el jardín como cualquier otra especie ornamental o de fruto; en realidad, exigen terreno, exposición y clima muy particulares, totalmente semejante a los de las zonas montañosas o lacustres. En todo caso, admitiendo que puedan cultivarse arándanos en un ambiente adecuado, es aconsejable no regarlos demasiado y abonarlos cada 1 5-20 días con extracto de algas.

Cuidados de los Arboles Frutales

Los Arboles frutales como los arándanos gigantes

Los arboles frutalesAdemás de los arándanos normales, desde hace un tiempo un conocido especialista en flores milanés ha puesto en venta una particular variedad de estos frutos, el "gigante americano otro de nuestros arboles frutales", un bellísimo arbusto de forma decorativa, con follaje verde vivo que se vuelve escarlata en otoño. Estas matas tienen una altura de 1 metro y medio y producen frutos como cerezas dulces y jugosas. Queriendo cultivarlos con fines ornamentales, como seto, se aconseja respetar la distancia de unos 1 30 cm. entre una planta y otra.

Es bastante difícil establecer la razón que ha determinado la elección del significado simbólico de "traición" atribuido a esta planta. De hecho, el arándano, además de suministrar excelentes frutos, es una planta que constituye una buena decoración para los jardines de montaña o lacustres, y que posee notables propiedades medicinales.

El nombre científico Vaccinium deriva del término latino "baccinium", que señala la naturaleza de los frutos, bayas, producidos por estas graciosas plantitas. Los arándanos son conocidos desde la antiguedad; lo prueba el hecho de que romanos y galos solían teñir de rojo vino las túnicas de los esclavos precisamente con las bayas del V. myrtillus. En algunos países, los arándanos son usados tan sólo como fruto fresco o para la preparación de mermeladas.