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Otras de las flores exoticas en nuestros jardines es el eléboro que en el hemisferio norte también lo llaman la rosa de Noel o de Navidad, porque su floración coincide con las fiestas.
Es una planta de hojas divididas siempre verdes y de una extraordinaria floración; por la época cuando se produce y también por su. larga permanencia, se mantiene hasta entrada la primavera. Las tonalidades de las flores varían desde el blanco verdoso hasta el púrpura y se reproduce por división de matas.
Tolera suelos arcillosos y sombra pero no es una planta fácil. Hay un lirio invernal, el Iris unguicularis cuyas flores exoticas se deben buscar en el centro de una mata que parece de gramínea, de hojas angostas, duras y son de un celeste de porcelana o de un azul violeta, según las variedades. Necesitan un lugar con sol y aire.
Otro lirio que empieza a florecer en invierno, es el Iris japónica, forma rápidamente matas de hojas verde vivo y si bien su flor no es demasiado grande es sofisticada. Originario de bosques húmedos necesita estar al reparo del sol fuerte especialmente en zonas cálidas y tierra negra, rica. Crece bien en zonas con inviernos benignos. Un amarilis rojo como el fuego (Hippeastrum aulicum) abre sus flores exoticas a principio de invierno y tiene un receso veraniego.
Originario de Brasil y Paraguay necesita un sustrato bien drenado, tierra ligera, sol y se desarrolla muy bien en macetas. Los adorables Kalanchoe, muchas veces son tratados como anuales y se venden en flor gran parte del año pero son perennes. Plantados en el jardín florecen desde el invierno hasta primavera. Tienen hojas carnosas y soportan bien la falta de agua, exigen poco cuidado.
Ideales para alegrar lugares muy soleados, las flores exoticas tienen colores vibrantes: rojo, naranja y amarillo y también rosa, blanco( hay también cultivares con las hojas de tonos borravino). Muy fáciles de reproducir por gajos son plantas muy alentadoras para principiantes. |